Sant Feliu de Guíxols acoge parte de la muestra del Espacio Thyssen bajo el título “Barcelona-Paris-New York. De Urgell a O’Keeffe”, una colección que se podrá ver en el Monestir de Sant Feliu de Guíxols desde el 12 de julio hasta el próximo 18 de octubre de 2015.

La muestra recoge las obras de 52 artistas de todo el mundo, desde el americano Georgia O’Keeffe hasta el catalán Modest Urgell, tal como indica el título de la exposición. El eje principal de todas las obras de estos artistas es la ciudad y cómo esta ha sido representada a lo largo de la historia.

La representación de la urbe, desde el Romanticismo hasta las Vanguardias, se hace a través de tres grandes metrópolis, que son Barcelona, París y Nueva York. Tres ejemplos de ciudad que han sido y serán inspiración para muchas ramas artísticas.

No obstante, no solo las ciudades protagonizan la muestra en exclusiva. Sus habitantes retoman la importancia dentro de los espacios representados y reflejan en conjunto los cambios sociales de los siglos XIX y XX. Uno de los cambios más grandes y que quedan expuestos es el del paso de la vida rural al mundo urbano.

La exposición cumple con un itinerario dividido en seis partes principales. Se empieza en el Romanticismo, momento en el que aparece la modernidad y culmina el triunfo de la revolución industrial. En una segunda sala aparece la Barcelona de la segunda mitad del siglo XIX, momento en el que, a través de la Expo Universal del 88 empezó su verdadera transformación urbanística.

La muestra da paso a la Ciudad de la Luz. Denominada como la ciudad más moderna del mundo a mediados del XIX, París se convierte en la sede del arte de Occidente, siendo así la casa de muchos artistas europeos. La exposición deja a un lado los exteriores para avanzar hacia el interior y descubrir la intimidad y feminidad de estos espacios y su relación con el mundo de afuera. Para finalizar, la Gran Manzana: el paradigma de la modernidad empezó su transformación en el siglo diecinueve y se puede ver por un lado la construcción de la metrópolis y por otro cómo sirve de nexo para distintos artistas del mundo.

Carles Motas, alcalde del Ayuntamiento de Sant Feliu ha manifestado que el reto es tener un Museo Thyssen permanente en Sant Feliu de Guíxols. Asimismo, ha confirmado que el próximo 17 de julio se reunirá con Joan Pluma, director del Patrimonio del Govern, para hablar de la ubicación definitiva del futuro Museo Thyssen permanente.

Esto convertiría a la ciudad en un centro de muestra artística y cultural de alto nivel, con obras de grandes artistas de los siglos XIX y XX. Sant Feliu de Guíxols se pondría de relieve en el mapa catalán al albergar un museo de esa índole.

La exposición temporal mezcla obras de artistas de talla internacional y de pintores nacidos en Cataluña. En palabras de la baronesa Thyssen, uno de los objetivos es que el mundo reconozca su valor. Una reivindicación en voz bien alta del arte y de artistas catalanes como Martí Alsina, Meifrèn, Tarrassó o Amat.

El “otro” museo Thyssen se puede visitar cada día de 11 a 21 horas hasta el 14 de septiembre, y después de 10 a 14 y de 16 a 19 (fines de semana de 10 a 20 horas). El precio de la entrada normal es de 7 euros, reducida 5 euros y niños de hasta 12 años, 3 euros. Los menores de 5 años tienen la entrada gratuita.

La exposición se convierte en una gran oportunidad de conocer obras exclusivas y privadas de la colección Thyssen en Sant Feliu de Guíxols. Una vez más, la ciudad muestra su potencial de albergar eventos culturales y artísticos para la ciudadanía y para, al mismo tiempo, atraer a visitantes de fuera y potenciar la economía local.

+ información en la web oficial del Espai Camen Thyssen

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