El Paraje Natural de l’Albera y sus reservas están situadas en el Macizo de l’Albera, un Espacio de Interés Natural (EIN) de 9.892Ha de extensión, que se inicia al norte desde la Puja Grossa cerca del Pertús, hasta la Punta de Falcó en el Mediterráneo.

El Macizo de l’Albera forma parte de los municipios de La Jonquera, Espolla, Rabós, Vilamaniscle, Garriguella, Llançà, Colera y Portbou. Y en sus 25 km de longitud destacan 4 cumbres; el Puig Neulós (1257m), el Puig dels Pastors (1.167m), el Puig dels Quatre Termes (1.156m) y el Pic de Sallafort (992m).

En 1986 se creó el Paraje Natural de Interés Nacional de l’Albera, una superfície total de 4.108Ha, de las que más de 1700Ha están destinadas a reservas naturales.
En este paraje diferenciamos claramente dos zonas separadas por el Coll de Banyuls: por un lado, en el sector de Requesens-Bausitges, se aprecia una variada vegetación característica de la zona centro-europea, con robles húmedos, castaños, madroños y hayas, donde hay una reserva natural para proteger a estos últimos. Y por el otro, en el sector oriental, el de Sant Quirze de Colera-Balmeta, de influencia más mediterránea, donde se encuentran alcornoques y brozas, actualmente muy afectada por los múltiples incendios que ha sufrido.
En este sector también encontramos una reserva parcial destinada a la protección de dos especies animales en peligro de extinción, como son la “tortuga mediterránea” y la “vaca de l’Albera”, de la que sólo quedan unos 400 ejemplares en el mundo.

Para continuar con esa labor de protección, el Centro de Reproducción de Tortugas, gestionado por la entidad “Amigos de la Tortuga de l’Albera” (ATA), situado en el Santuario de la Mare de Déu del Camp de Garriguella, encargados de la reproducción y cría de nuevos ejemplares para su posterior liberación en su hábitat.

La Sierra de l’Albera está situada en uno de los macizos más bajos del Pirineo, por lo que era un lugar habitual de paso entre Europa y la Península Ibérica, y a su vez idóneo para que los pueblos se establecieran. De hecho, es reconocida como una de las zonas donde se concentra una mayor presencia de monumentos megalíticos de toda Cataluña.
Dólmenes y menhires, como el de Canadal o el de Mas Baleta en el municipio de La Jonquera, o los que encontramos en Espolla, como son el dolmen de Cabana Arqueta ( uno de los más grandes de l’ Albera), el del Barranc, con una losa de cubierta con grabados esculpidos, el menhir de Castellar o la necrópolis hallstática de Els Vilars. Y muy cerca, en Sant Climent Sescebes, podremos visitar el notable dolmen de La Gutina y el menhir de La Murtra o Pedra Gentil.
En excavaciones reciente, en la frontera con Francia, se han descubierto vestigios de la “Calzada romana” y las ruinas de lo que fué un hospital de caminantes, el antiguo monasterio de Santa María de Panissars (s.XI).

El Paraje Natural de l’Albera, cuenta además con un rico patrimonio de arte románico. El más destacable está situado en el valle de Sant Quirze, en el municipio de Rabós, y son el antiguo monasterio benedictino de Sant Quirze de Colera, documentado en el s.X, del que todavía encontramos restos de su iglesia basilical y claustro, de sus dependencias monásticas y sus fortificaciones, junto con la antigua parroquia de Santa Maria de Colera.

Finalmente y dominando estratégicamente los collados de la sierra de l’Albera, encontramos los restos del castillo de Rocabertí, en La Jonquera, pertenciente a un linaje vinculado al condado de Peralada, que jugó un papel destacado en la historia de Cataluña.
Dichos nobles eran propietarios también del cercano Castillo de Requesens, al sur del Puig Neulós, reformado en el s. XIX bajo el gusto francés de Viollet Leduc, con un fantasioso romanticismo arquitectónico.
Cerca del castillo está situado el santuario de Santa Maria de Requesens (s. XVIII), centro de devoción popular.

Os animamos a que realiceis algún recorrido por esta extensa, interesante y relevante zona, tomad nota de algunas indicaciones que os facilitarán su visita:

  • A Requesens podeis llegar por la carretera de La Jonquera a Cantallops, desde donde parte una pista forestal de 6 km que os guiará hasta la población y el castillo. También podeis acceder por una pista forestal que sale de Sant Climent Sescebes.
  • A la zona superior de L’Albera se puede acceder en coche por una carretera asfaltada que sale al final del pueblo de Pertús, ya en Francia. Esta carretera se dirige al Coll de l’Ullat y llega hasta bien cerca del Puig Neulós (1.257m), cima culminante de L’Albera.
  • Se pueden realizar paseos a pie por los prados de la línea de cresta, visitar el antiguo pozo de nieve y contemplar el impresionante panorama sobre el Rossellón y L’Empordà. Si continuamos por la pista hacia levante nos llevará, por el hayedo, a la reserva natural francesa de La Massana.
  • Para visitar el monasterio de Sant Quirze de Colera y la ermita de Santa María, encontrareis la carretera siguiendo las indicaciones desde el municipio de Rabós o en Vilamaniscle.

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