El 30 de junio de 1892 iniciaba su primer viaje el ferrocarril que uniría Sant Feliu de Guíxols con Girona, también conocido como “Feliuet”, que este año celebra sus 125 años.

La puesta en funcionamiento de esta nueva línea, jugó un importante papel en el crecimiento económico de los municipios gerundenses por los que transcurría a finales del s.XIX. El tren iniciaba su trayecto en Sant Feliu de Guíxols, pasaba por Castell d’Aro, Santa Cristina d’Aro, Llagostera, Cassà de la Selva, Llambilles y Quart para finalizar su recorrido en la ciudad de Girona.

El trayecto duraba 2 horas y 10 minutos, circulando por una vía estrecha de unos 75 cm de ancho, a una velocidad que no superaba los 30km/h, pero, aún así, este viaje suponía una gran mejora comparado con las 5-6 horas que se tardaba en hacer el mismo recorrido por carretera utilizando carruajes arrastrados por caballos y mulas o sobre las tartanas de aquel entonces.

El 40% de la mercancía que transportaba el tren provenía de la industria del corcho, en tan sólo Sant Feliu de Guíxols, se llegaron a crear 40 fábricas de tapones que sostenían a la mayoría de la población. En 1929 la línea se conectó con el nuevo puerto de Sant Feliu, permitiendo así la exportación del corcho que se fabricaba en pequeñas poblaciones como Cassà de la Selva o Llagostera, hasta otros puertos europeos.

Este nuevo modo de locomoción también era utilizado por los agricultores, les permitía transportar sus productos y comercializarlos en los mercados de Girona y poblaciones cercanas.

Pero el Tren de Sant Feliu tenía además un uso más relacionado con el ocio, sus habitantes lo cogían para acercarse a las fiestas de los pueblos cercanos, acudir al fútbol los domingos por la tarde a Girona o para bañarse en la playa de Sant Pol / S’Agaró, haciendo parada en el apeadero habilitado en temporada estival, una actividad que se popularizó en los años 50.

El escaso mantenimiento de las vías y la fabricación del popular Seat 600 obligó a poner fin a los más de 77 años de funcionamiento del Tren de Sant Feliu, fue el 10 de abril de 1969 cuando paraba definitivamente la locomotora del ferrocarril que conectaba el Baix Empordà.

Via Verda, Ruta del Carrilet II

Los 39,7 Km de longitud que tenía la ruta del tren de vía estrecha, es actualmente una Via Verde, en concreto la Ruta del Carrilet II, que cruza las comarcas del Gironés y el Baix Empordà, transcurre por la cuenca del Ter y el valle de Ridaura pasando por la depresión de la comarca de la Selva.

El paisaje que podemos observar siguiendo esta vía verde es muy variado.. terrenos de cultivo, bosques, vistas de los Pirineos o del Montseny, bellas imágenes del valle de Cadiretes o las Gavarres, y por supuesto, el azul del mar Mediterráneo que nos ofrece la playa de Sant Feliu de Guixols.

Exposición y custodia de este patrimonio cultural

Una exposición itinerante pasará a lo largo de este año por las distintas salas de los municipios que conectó el ferrocarril, recordando sus orígenes y la revolución que supuso este tren en el mundo del transporte y las comunicaciones, a finales del s. XIX y XX.

El Arxiu Municipal de Sant Feliu de Guíxols custodia desde el año 1992 este patrimonio cultural en forma de catálogo, que podemos descargar en internet, un fondo documental referido al tren de Sant Feliu a Girona que ocupa 35 metros lineales de documentos comprendidos entre 1867 y 1988.

Si estás interesado en conocer más sobre la historia del carrilet de Sant Feliu, te recomendamos la lectura del libro escrito por Carles Salmerón, La história del Tren de Sant Feliu de Guixols.

Aprovecha tu visita a la Ruta del Carrilet y Sant Feliu de Guíxols ...

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