Tossa de mar es un municipio situado en la comarca de la Selva, su costa está formada por una sucesión de acantilados y miradores, rodeados de entornos naturales y vegetación que juegan con el mar dibujando entrantes y salientes, playas y caletas. Hoy damos un paseo por las mejores playas y calas de Tossa de Mar.

Comenzamos nuestro repaso por las playas que encontramos muy cerca del núcleo urbano de la localidad, como es la Platja d’Es Codolar, situada bajo la misma Vila Vella de Tossa de Mar, un recinto declarado Monumento Histórico-Artístico Nacional en 1931, único símbolo de una población medieval amurallada en la costa catalana. El nombre de Es Codolar le viene dado porque está formada por  “còdols” (guijarros en castellano) además de por numerosas rocas erosionadas por el mar. Antiguamente, en esta playa se estableció el puerto de la población ya que es un buen refugio contra los vientos del norte.

La playa más grande de las cuatro más cercanas al pueblo y la más conocida, es la Platja Gran de Tossa , desde la misma arena disfrutaremos de unas bonitas vistas de la Villa Vella amurallada y del Cabo de Tossa, motivo que la ha llevado a ser una de las 25 playas más bonitas según la revista National Geografic en el año 2013. Gracias a sus 400 m. de longitud, hay espacio suficiente para que las barcas varadas en la arena compartan espacio con los bañistas. Esta playa cuenta con el distintivo de bandera azul, con lo que ofrece todos los servicios necesarios para aprovechar un día de playa; duchas, alquiler de hamacas y sombrillas, WC, socorrista y acceso adaptado para minusválidos.

Siguiendo en sentido norte y antes de llegar a la playa de la Mar Menuda, encontramos la Platja del Reig, una pequeña playa situada bajo la carretera, que dependiendo de los temporales de mar, mantiene más o menos cantidad de arena. Si te gusta nadar, te recomendamos que realices la vía Brava de unos 330 m, un espacio delimitado para practicar la natación en aguas abiertas, que parte de la Platja Gran hasta la Mar Menuda, pasando por delante de esta misma playa.

En la Platja de la Mar Menuda y el rincón de Sa Banyera de Ses Dones transcurre un episodio de la vida del santo Sant Ramon de Penyafort, cuando en el año 1236, tras sufrir una tremendo temporal, hubo de utilizar su capa a modo de vela, el báculo como mástil y un palo para abrirse paso hasta la orilla. Allí llevó a cabo varios milagros, entre ellos el abrir la playa en dos y crear una pequeña cala de aguas mansas, denominada popularmente “Sa Banyera de Ses Dones” (la bañera de las mujeres), un lugar ideal para el baño de los más pequeños.

Siguiendo nuestro repaso por las mejores playas y calas de Tossa de Mar, alejándonos ya del centro de la vila y dirigiéndonos por la carretera Gi-682 hacia la localidad vecina de Sant Feliu de Guíxols, encontraremos diversas playas y calas que se separan de la carretera en más o menos distancia. La primera de ellas está situada entre el km 26 y 27, se trata de Cala Bona, una estrecha y alargada cala sin servicios, excepto la oferta de un reconocido chiringuito que abre sus puertas en la temporada de verano. Este pequeño rincón es sobretodo muy frecuentado por las embarcaciones privadas que fondean a la entrada de la cala.

La siguiente es Cala Pola, ubicada a tan sólo 1 km. de distancia de la anterior, está muy concurrida por los campistas que se alojan en el camping que lleva el mismo nombre, y está abierto de mayo a septiembre. Es una delicia tomar el sol y bañarse en este bonito lugar, ya que a demás de unas aguas turquesas increíbles, está protegida de los vientos del norte por los enormes acantilados que la limitan.

La Cala Giverola está prácticamente ocupada por los turistas que se alojan en el enorme complejo hotelero situado en los terrenos próximos a la cala. Llegar hasta ella, obligará a aparcar dentro de este recinto y abonar la tasa de parking correspondiente, pero su costa es una maravilla.

En el Km 29 de la carretera que une Tossa con Sant Feliu de Guíxols, se encuentra una de las calas más increíbles y vírgenes de la Costa Brava donde además se practica el nudismo, hablamos de Cala Futadera, también conocida por sus 300 escalones, un tanto empinados que se han de bajar hasta la playa.

La última playa que encontramos más al norte es la Platja de Salionç, pero es una lástima que, igual que en el caso de Giverola, tan sólo la disfruten los vecinos de la urbanización situada en esta ladera del Macizo de Cadiretes. Si decides pasar el día aquí, te animamos a que inicies un corto camino hacia el lado izquierdo de la playa, que te llevará a un delicioso rincón de cuento, con puente de madera incluido y unos fondos increíbles.

La playas que unen Tossa con Lloret de Mar, son playas situadas en entornos naturales y vírgenes, cubiertas por vegetación y bosques que llegan casi hasta la misma orilla. La mayoría están situadas entre acantilados, y gracias a ese entorno íntimo, son etiquetadas como playas nudistas.

Las dos playas de Santa María de Llorell, la de Levante y la de Garbí se funden prácticamente en una sola playa, si bien no es posible llegar hasta la misma playa en vehículo, debido a que una urbanización la rodea, sí podemos acceder caminando, dejando el coche en Cala Llevadó, a la entrada de uno de los campings mejor valorados de todo el litoral gerundense y que recibe el mismo nombre.

Desde esta playa, se puede apreciar a simple vista la pequeñas Cala Morisca y la Cala Portopí, y si caminamos en dirección a Tossa, nos encontraremos con la cala nudista de Cala Figuera, un poco más allá de Cala d’En Carles, una pequeña cala de unos 125 m. de longitud por 55 m. de ancho, que ofrece justamente lo que buscan quienes la frecuentan, intimidad y un entorno salvaje.

Fichas de las playas de Tossa de Mar (descripción, galería de imágenes, previsión del tiempo,...)

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