Una de las actividades más populares en la zona del Cap de Creus y del Montgrí, las Illes Medes y el Baix Ter es la pesca recreativa, tanto es así, que que se genera una gran presión sobre el entorno y algunas especies, por ese motivo, los Parques Naturales citados, junto con el programa europeo MedPan, han cofinanciado un proyecto desarrollado por la Universitat de Girona para estudiar el impacto y consecuencia de la actividad. El objetivo es, en base a sus conclusiones, concienciar y formar a todas las partes implicadas, para de esa forma, contribuir a una pesca sostenible con un código de prácticas correcto ante una legislación insuficiente en ese aspecto.

El estudio comenzó en setiembre de 2014 y tiene una duración de 18 meses por lo que estamos actualmente en su momento maduro donde ya podemos ver acciones de formación y concienciación.

Presta especial atención a tres áreas, el impacto sobre especies vulnerables, la pérdida de artes de pesca y el uso como cebo de especies exóticas, no autóctonas y que pueden ser potencialmente peligrosas.

¡ Cuidado con los peces vulnerables !

Las especies más vulnerables se caracterizan por tener un crecimiento más lento, longevidad elevada, potencial reproductor bajo o estar incluidas en convenios y listas internacionales de protección de la biodiversidad. De las especies que se citan en el estudio se señalan como muy vulnerables actualmente, besugo, corvallo, dentón, mero y bodión verde; y como medianamente vulnerables, lubina, pargo, sargo imperial y merlo.

Debemos recordar que un pescador recreativo solo no causa mucho impacto, ¡ pero el conjunto de pescadores, sí !

¡ Pasa del plomo y de otros materiales tóxicos !

De forma común, por culpa de los fondos irregulares, quedan enroscados bajos de línea provocando la acumulación de materiales de difícil y lenta degradación, potencialmente tóxicos muchos de ellos. El estudio recomienda la utilización de alternativas ecológicas a los plomos con pesos de acero, aleaciones sin plomo o piedras; el uso de anzuelos oxidables (para una más fácil degradación en caso de pérdida) boyas de corcho o madera, no de plástico, cebos artificiales sin plomo. Recomiendan además, entre otras acciones, realizar un mantenimiento frecuente de los aparejos de pesca, para evitar perder más de los necesarios por posibles roturas.

¿ Conoces bien los cebos que utilizas ?

Algunas de las especies de gusanos utilizadas en la pesca proceden de otros lugares fuera del Mediterráneo, la costumbre de tirar los gusanos sobrantes tras un día de pesca al mar, puede generar impactos negativos en el ecosistema local, por si mismos o por traer virus asociados o pequeñas especies de crustáceos o caracoles también exóticas. La recomendación es usar cebos tradicionales (enteros o en trozos, pero mejor si han sido previamente congelados) como calamar, crustáceos locales, sepia, pulpo, mejillón, anchoa/boquerón, sardina, jurel, etc.

En el estudio, de entre los gusanos típicos en la pesca se citan como cebos exóticos, el americano, coreano verde, coreano rojo y cordial; frente a los recomendables cebos no exóticos como, norte, rosca, llobarrer, supercoco, lombriz, funda, arenys, bomba, tita y tita de palangre.

La recomendación fundamental que se extrae del estudio es en general promover una actitud responsable con los factores citados para realizar una pesca sostenible.

En Red Costa Brava tenemos una estrecha vinculación con el mar y la pesca y sabemos que la mayoría de los grandes aficionados y profesionales del sector son también amantes de la naturaleza y los primeros interesados en cuidar el entorno y las especies de pesca, por lo que estamos seguros que la iniciativa y sus consejos serán muy bien recibidos.

+ información en la página oficial de los Parques Naturales de Cataluña

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