Cap Sa Sal fue antaño un hotel de lujo categoría cinco estrellas. Hoy, es un enclave dedicado a la oferta de apartamentos, pisos turísticos y residencias vacacionales. En los años 60, se convirtió en el símbolo de una región a punto de vivir un cambio radical en su sociedad. La construcción del Hotel Cap Sa Sal, a primera línea de mar, junto a las preciosas calas Aiguafreda y Sa Tuna, en la Costa Brava, fue un halo de esperanza y motivación, así como un evento social y un sello de distinción. Una comunidad, al sur de Begur, que gracias a Cap Sa Sal se convirtió en anfitriona del panorama internacional, cuando sólo apenas unas décadas atrás esta se enfrentaba a una población reducida y un sector económico en su fase terminal.

La Costa Brava hace honor a su nombre en uno de los municipios más bonitos del Baix Empordà, Begur. Esta pequeña localidad de Girona, cuenta con un litoral de enorme belleza donde se combinan a la perfección 8 de las mejores calas y playas con rocas abruptas, bosques de abundante vegetación y unas frías pero maravillosas aguas cristalinas con fondos submarinos de gran riqueza.