En las Costa Brava sur, en la localidad de Blanes y sobre una montaña, a poco más de 170 metros de altura sobre el nivel del mar, encontramos el Castillo de Sant Joan, también conocido como Castillo de Forcadell. Junto al castillo también podremos disfrutar de la Ermita de Sant Joan.

El promontorio fue utilizado como punto de vigía desde época ibérica y el conjunto arquitectónico, se considera medieval. Construido como baluarte defensivo y de vigía frente a los ataques piratas, estaba formado por un recinto amurallado de 23 metros de ancho por 34 de largo, destacando su torre de base cilíndrica y unos 15 metros de altura.

Lloret de Mar es conocido entre muchas virtudes por la belleza de su playas, su gastronomía, por la huella indiana que reflejan algunos de sus edificios más señoriales, pero sobretodo por uno de sus mayores emblemas, el Castell de Santa María, más conocido como Castell d’en Plaja. Encontramos esta famosa edificación a pie de playa, junto a la Cala de Sa Caleta situada al norte de la Platja Gran de Lloret, el centro de la vila, y su estampa es inmortalizada a lo largo de todo el año por las cámaras fotográficas de miles de turistas de dentro y fuera del país.

El Museo del Mar de Lloret acoge las leyendas e historias de los marineros del Mediterráneo. ¿Sabías que muchos lloretenses lo dejaron todo para buscar fortuna en las Américas? ¿Te gustan las maquetas? ¿Alguna vez te has preguntado cómo funcionaban los astilleros? ¿O cuál era el papel de las mujeres en el mundo de la pesca? el Museo del Mar de Lloret da respuesta a todas estas preguntas y a muchas más.

La misma ubicación del museo ya es un repaso a la historia del municipio y de la época. “La Garriga”, una casa indiana que los hermanos Garriga construyeron después de que su negocio triunfase en Cuba en 1887. El edificio fue recuperado en 1981 por el Ayuntamiento de Lloret, reconvirtiéndolo en un espacio museográfico.