Hoy nos lanzamos a navegar por las aguas de la costa catalana, en concreto entre Llafranc y Palamós, delante nos observan, el faro de San Sebastián, el Cap Roig, las Illes Formigues y la estupenda Calella, con sus pintorescas calas animadas por los primeros visitantes deseosos de sol, en un día espléndido de invierno, con un mar algo animado pero que a la vez nos invita a surcar sus aguas.

Nos apuntamos a un plan ideal, disfrutar de una jornada gastronómica a bordo de un barco tradicional al mismo tiempo que participamos en la 25 edición de la Garoinada de Palafrugell. Un viaje en vela latina tradicional en el barco ya centenario (1915) y conocido con el nombre de “Rafael”.

Una oferta genial para los que quieren rescatar la tradición marinera y degustar uno de los frutos más sabrosos que el mar nos ofrece, las “garoines” o erizos de mar. Un “tast de mar i garoines” a la antigua, con pan, butifarra y un trago de vino tinto, compartiendo historias y tradiciones de boca de Joan , el patrón del “Rafael”.

En invierno, fuera de la temporada turística, una salida sin reloj, ni prisas, entre preguntas, historias curiosas de la zona y risas, compartiendo el porrón, degustamos las garoines con cucharilla o pan y lanzamos la cáscara vacía de nuevo al mar, a su origen, como si de un auténtico marinero se tratase.

Actualmente este velero tradicional, tiene una superficie total de 150 m2, con capacidad para 25 pasajeros, y con un camarote para 10 personas. Fué en 1915 cuando el Sr. Jaume Picornell Barceló junto con los hermanos Rafael y Bartomeu Font Bosch, encargaron la construcción de dos llauds para la pesca en pareja. De los astilleros Llompart de Ciutat de Palma, por un coste de 10 mil pesetas de la época, surgieron el “Rafael” y el “Bartolomé”.

* pulsa en la imagen para ampliar

En el “Rafael”, velero de 12,90 m de eslora hecho de madera de encina, olivo y forrado de pino, se instaló 10 años más tarde un motor Bolinders de 30 HP, fué entonces cuando se abrieron nuevos horizontes para su futuro, pero a la vez comenzó también la perdida de las costumbres, en la navegación tradicional, que los marineros y pescadores habían trasmitido hasta entonces de generación en generación. Las aguas habituales del “Rafael” fueron las de la Illes Balears, aunque se le pudo ver faenar algún invierno, entre Barcelona y Blanes.

Cuando llegó el momento en que su último patrón, Joan Font Picornell, debía jubilarse y para evitar el desguace del velero, entra en juego “Tela Marinera”, que lo adquiere con la intención de recuperar el patrimonio marinero y el deseo de salvaguardar su cultura y tradición.

Además de colaborar en la Garoinada de Palafrugell, Tela Marinera también nos ofrece en la actualidad un gran número de divertidas actividades como; cursos de velero tradicional, rutas marítimas como La Ruta Pirata, La Mar de Nit, visitas a las Illes Forniques, actividades pedagógicas, alquiler de barcos, etc. Una fantástica opción si deseas disfrutar del mar de una forma tradicional que sin duda recomendamos, pero recuerda contactar antes con Tela Marinera para programar tu salida y resolver cualquier duda que tengas. Por nuestra parte, ya estamos programando la siguiente…

Relacionado con esta noticia ...

Comparte esta noticia en tus redes sociales ...

Deja una Respuesta