Para los amantes de la historia medieval y antigua, y los caminantes de antiguas zonas de piedra, esta es una experiencia turística casi obligada. La Vila Vella de Tossa de Mar, es un recinto declarado Monumento Histórico-Artístico Nacional en 1931, único símbolo de una población medieval amurallada en la costa catalana. Una fortificación que ha sufrido ataques, reconstrucciones y remodelaciones, caídas y épocas de máximo esplendor.